¿Comer helado en otoño? Te contamos 5 beneficios para la salud

A todos/as nos encanta el helado, ese manjar de dioses que nos hace salivar solo de pensarlo. Es el postre perfecto para cualquier ocasión, ya sea un día caluroso de verano o una fría noche de otoño. Pero, ¿sabías que comer helado en otoño también puede ser beneficioso para tu salud?

El helado puede parecer un placer prohibido cuando el frío se apodera de nuestras calles y el ánimo se torna gris, sin embargo, es cuando más necesitamos de este alimento.

Y es que, si bien suele ser un postre que se asocia con el verano, con el sol y con la playa, es más que un simple placer gastronómico. Comer helado en otoño también se ha erigido como una apuesta nutritiva y saludable capaz de aportar propiedades que favorece nuestra salud.

En Gelatería Italiana Deliziosa abordaremos los 5 beneficios para la salud de comer helado en otoño. Prepárate para descubrir que este postre no es solo un placer culposo, sino un alimento cargado de nutrientes que pueden ayudarte a mantenerte sano y feliz.

5 beneficios para la salud de comer helado en otoño

Pese a su fama de alimento calórico, el helado confiere numerosos beneficios que lo convierten en un postre o snack saludable. Podemos decir, incluso, que es  un alimento completo, dado que aporta una gran variedad de nutrientes, como proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas y minerales.

Veamos a continuación los numerosos aportes para la salud que proporciona comer helado en otoño:

  1. Una fuente de energía

En otoño, cuando los días se acortan y el frío comienza a apretar, es importante mantener el cuerpo lleno de energía para afrontar el día a día. Sin embargo, a veces la comida tradicional puede resultar aburrida y poco apetecible. En estos casos, el helado es un gran acierto.

La razón es simple; este postre  es una buena fuente de calorías y carbohidratos, que son dos nutrientes esenciales para proporcionar energía al cuerpo. Comer helado en otoño, por tanto, puede ser una buena forma de reponer las energías que has perdido durante el día.

Es una realidad, el helado es una fuente de energía inagotable. Contiene carbohidratos, proteínas y calcio, todos ellos nutrientes esenciales para el buen funcionamiento del organismo. De hecho, una pequeña porción de ese alimento al día representa una forma estupenda de mantenerse lleno de energía y combatir el frío.

  • Ayuda a fortalecer tus huesos

En un mundo en el que la osteoporosis acecha a cada paso, resulta importante encontrar formas de fortalecer los huesos. Afortunadamente el helado es un alimento que puede ayudar a mantener los huesos fuertes y sanos.

Tal vez no lo sepas, pero este postre es una buena fuente de calcio, un mineral esencial para la salud ósea. Este nutriente, además, ayuda a construir y mantener huesos fuertes y  contribuye a prevenir la osteoporosis.

De manera que comer helado en otoño puede ayudarte a mantener tus huesos fuertes y sanos.

  • Mejora tu estado de ánimo

El estrés, la ansiedad y la depresión son trastornos cada vez más comunes en las personas que habitan en las ciudades. Es importante, por tanto, encontrar formas de mejorar el estado de ánimo, y el helado es un alimento capaz de ayudar a experimentar buen humor y mejorar el bienestar. 

Hablamos de un postre rico en triptófano, un aminoácido que fomenta la producción de serotonina, también conocida como la hormona de la felicidad. La serotonina es un neurotransmisor que permite regular el estado de ánimo, el sueño y el apetito.

  • Fortalece tu sistema inmunológico

En otoño, una época del año en la que  las temperaturas bajan y los virus andan sueltos, resulta fundamental fortalecer nuestro sistema inmunológico para evitar caer enfermos. He aquí donde el  helado puede ayudarte muchísimo. Porque, también supone una buena fuente de probióticos que son bacterias beneficiosas para el organismo.

Los probióticos, incluso,  ayudan a mantener la salud intestinal que es primordial para un sistema inmunológico fuerte. El helado, por otro lado, contiene otros nutrientes importantes para la salud inmunológica, como la vitamina C, el zinc y el hierro.

  • La vitamina C aporta en la protección de las células.
  • El zinc promueve producción de glóbulos blancos
  • El hierro contribuye al transporte de oxígeno a los tejidos.

Por supuesto, no se trata de comerse un cono de helado cada día durante el otoño. Es un hecho que sigue siendo un alimento calórico, de modo que es importante consumirlo con moderación. Sin embargo, si buscas una forma deliciosa y saludable de fortalecer tu sistema inmunológico, este alimento es una buena opción.

  • Una fuente de antioxidantes

El helado puede ser una fuente de antioxidantes, dado que está elaborado con frutas y verduras. Por ejemplo, el helado de chocolate con frambuesas contiene antioxidantes como los polifenoles, que se encuentran en las frutas del bosque.

Los antioxidantes son sustancias que permiten proteger las células del daño causado por los radicales libres, es decir, de las moléculas inestables que pueden generar estrés oxidativo, un proceso que contribuye al envejecimiento y a la aparición de enfermedades.

El helado contiene una variedad de antioxidantes, incluyendo:

  • Polifenoles: Son compuestos vegetales que se encuentran en una amplia variedad de alimentos, incluyendo frutas, verduras, cereales integrales y legumbres.
  • Vitamina C: Es un nutriente esencial que se encuentra en frutas y verduras cítricas.
  • Vitamina E: Se trata de un componente fundamental muy común en los frutos secos, las semillas y los aceites vegetales.

Conclusiones

Como ves, comer helado en otoño no es solo un placer culposo, sino también una forma de disfrutar de un alimento saludable y beneficioso para tu salud.

Y además de los beneficios para la salud mencionados anteriormente, comer helado en otoño también puede ser una forma de disfrutar de los placeres de la vida. En un mundo cada vez más estresante, este postre puede formar un pequeño momento de felicidad y placer.

Nuestro consejo es que la próxima vez que te sientas decaído o estresado, no dudes en darte un capricho con un delicioso helado. Es la forma perfecta de alegrarte el día y recordarte que la vida es bella.